
Massimo Troisi: Mario Ruoppolo
Philippe Noiret: Pablo Neruda
Maria Grazia Cucinotta: Beatrice.
Tiempo de duración: 113 minutos.
Parte de la magia del cine es que un buen actor puede permitirnos conocer de cerca a nuestro más admirado héroe. Pablo Neruda es el héroe de muchos y pese a que “EL Cartero” no es realmente una biografía del poeta chileno, nos muestra la pasión que este hombre tenia por las palabras, y la inspiración que dicha pasión despertaba en otros.
Máximo Troisi (quien co-escribió el guión del filme y que falleció al poco tiempo del estreno) es Mario, un cartero que vivia en Italia. Lugar que Pablo Neruda ha elegido para vivir mientras Chile se encontraba en conflictos políticos y sociales. Todos en el pueblo sabian de Neruda. Mario, tímida y progresivamente se acerca al famoso poeta al convertirse en el su cartero particular.
En un principio Mario lo que desea es conocer a el ilustre visitante. Pero luego, al enamorarse perdidamente de Beatrice (Maria Grazia Cucinotta), una joven y hermosa mesera del pueblo, busca desesperadamente a Neruda como su maestro en la poesía. El cartero decide que los versos son la única forma de conquistar a su amada.
Mario es un novato de la poesía pero su sencillez está llena de franqueza y curiosidad. Además su amor, aunque no correspondido, es verdadero. Este va en busca de Neruda para que escriba una poesía dirigida a Beatrice, y utilizar las palabras del él para enamorarla.
La dirección de Michael Radford es excelente. Radford sabe que su protagonista principal no es Neruda sino Mario, y en él concentra la narrativa. Sin embargo, lo que hace realmente funcionar a esta película tan acertadamente es el diálogo. El cartero con sus palabras representa a todos quienes carecemos de la excelencia de Neruda pero admiramos sus poemas. A todos quienes mientras nuestra vida avanza, vemos a la poesía como algo cada día más verdadero y cercano. Las interrogantes de Mario son ingenuas pero profundas y las respuestas de Neruda sabias pero sencillas.
La interpretación del actor francés Philippe Noiret como Pablo Neruda es brillante. El Neruda de Noiret es en extremo convincente. No sólo en el parecido físico sino también en sus modos, en su porte. Los hechos que muestra el filme son ficticios (tienen como base la novela “Burning Patience” de Antonio Skarmeta).
La amistad entre Mario y “Don Pablo” crece, al igual que la poesía del primero. Neruda le muestra a Mario el poder de las metáforas. Como, el sol, el mar y la luna, tienen la virtud de expresar sentimientos inexpresables. Como, a veces, en la naturaleza están dibujadas nuestras íntimas sensaciones. Y como, gracias a esto, todos podemos ser grandes poetas.
Otro punto alto del filme es la escenografia. La belleza de la región de Italia donde se desarrolla el filme es, sola, una admirable poesía. Los diálogos entre Neruda y Mario se dan entre playa, mar, cimas y cielo.
La música original de la película fue compuesta por Luis Enríquez Bacalov, quien ganó un Premio oscar a la mejor banda sonora.
Fue adaptada por Ana Pavignano, Michael Radfor, Furio Scarpelli, Giacomo Scarpelli y Massimo Troisi.